miércoles, 1 de mayo de 2019

2. MARCO TEÓRICO.

El desarrollo moral es un aspecto clave desde el punto de vista educativo porque genera personas competentes capaces de distinguir lo que está bien y lo que está mal. Para ello, debemos tener en cuenta el papel que juegan los distintos contextos de socialización como son: la familia, los docentes y los iguales. Cabe destacar que, hoy en día, los centros educativos juegan un papel relevante en la transmisión de los valores a los discentes, fomentando así un adecuado desarrollo moral que contribuirá a su desarrollo integral (Hernández-Mendo y Planchuela, 2013).
Antes de empezar con las aportaciones de Kohlberg sobre el estudio del desarrollo moral, es de vital relevancia mencionar a Piaget, porque es uno de los representantes de mayor relevancia en las teorías evolutivas (Palomo, 1989). Kohlberg coincide con Piaget en la idea de que el desarrollo moral se produce a través de una serie de etapas por las que todo ser humano pasa en el mismo orden. Sin embargo, no todos llegan al último nivel ya que, a diferencia de Piaget, Kohlberg cree que esta evolución no está basada en el desarrollo cognitivo, sino que precisa de un determinado nivel de desarrollo psicológico que no todos alcanzan (Carrillo, 1992).                                                      
Para Kohlberg el concepto de desarrollo moral es la adquisición de normas y valores, lo que supone una interiorización por parte de los niños de las normas sociales durante su desarrollo (Palomo, 1989).
La teoría de Kohlberg tiene conceptos importantes como son: el juicio moral, (proceso cognitivo que ayuda a pensar sobre nuestros valores y nos permite ponerlos en un orden jerárquico); o el sentido de justicia, que es relevante para Kohlberg porque centra lo moral en este término y considera que evoluciona a través que se interrelaciona con el medio (cortés, 2002).
Kohlberg trabaja con cuentos interpretados por los alumnos y analiza el razonamiento del niño y no la respuesta. Tras estos estudios, llega a la conclusión que el niño construye sus propios valores morales y que el desarrollo moral no se lo enseña nadie. Considera que la conducta moral no se da en determinadas ocasiones de la vida, sino que es parte del proceso del pensamiento y que lo usamos para dar sentido a los conflictos morales del día a día (Hersh citado en Palomo, 1989).
Hersh, Reimer y Paolitto, (citado en Díaz- Serrano, 2015) opinan que los seis estadios del juicio moral se sustentan cognitivamente a través de los estudios científicos que desarrollan y asignan criterios a cada estadio.                                   
Los niveles y estadios son:
Primer nivel: Nivel, pre-convencional, individualista y coercitivo. Aún no se entienden las normas sociales convencionales, por lo que se respetan para evitar el castigo. Estadio 1: moral de la obediencia y del castigo. Estadio 2: satisfacción de necesidades, personales y ajenas.
Segundo nivel: Nivel convencional, social y razonable. Se somete a reglas y expectativas de la sociedad y la autoridad, y las defiende. Estadio 3: relaciones interpersonales buscan satisfacer las expectativas mutuas. Estadio 4: el respeto a la ley y al orden, a la convivencia y a la conciencia.
Tercer nivel: Nivel post-convencional, autónomo o de principios. Entiende y acepta normas que apoyan unos principios morales. Estadio 5: moral del contrato social. Estadio 6: moral de principio éticos universales Linde y Quintana (citado en Díaz-Serrano, 2015).
Palomo (1989) afirma “que cada etapa es irreversible, situando a cada persona en un nivel de enfoque de los problemas morales. Pre-convencional: antes de los 9 años, Convencional: propio de los adolescentes y algunos adultos y Post-convencional: que alcanzan pocos adultos”  

No hay comentarios:

Publicar un comentario

PORTADA.

http://cinearteonce.blogspot.com/2018/11/bienvenidos-al-blog.html UNIVERSIDAD COMPLUTENSE DE MADRID.  FACULTAD DE EDUCACIÓN – Ce...